Autoero… ¿qué?

Por Christian Michelle León Turrubiates
A la mayoría de nosotras, desde chiquitas, nos dijeron que la masturbación era algo malo, prohibido, sucio y con graves consecuencias, que sólo los hombres podían hacerlo, pues solamente ellos tienen necesidades sexuales.
De intentarlo, podría dejarnos ciegas o con pelos en la mano, o inclusive perder nuestra valiosa virginidad; que, dicho sea de paso, a ojos de la sociedad machista es lo más denigrante, ya que perderíamos nuestro valor como personas y no seríamos "nuevas".
Todo esto que nos quieren hacer creer es erróneo y limita la expresión de nuestra sexualidad, al impedir saber qué es lo que necesitamos para nuestra propia satisfacción.
Para saber qué es lo que necesitamos, debemos conocernos a nosotras, saber qué es lo que nos gusta y disgusta, descubrir nuestro cuerpo, explorarlo, tocarlo, jugar con todas las sensaciones; sin miedos, tabúes o culpas, que en muchas de nosotras la sociedad, familia, religión, amistades e inclusive la pareja ha instaurado.
Cabe señalar que el autoerotismo es distinto de la masturbación. Por un lado, la masturbación es un acto sexual, personal o de pareja donde se estimulan con las manos los genitales propios, de la pareja o ambos, para brindar y obtener placer sexual. En cambio, el autoerotismo es un acto sexual natural, íntimo y personal, de autoconocimiento y autosatisfacción, en el cual se busca crear un contexto de fantasías y deseos, donde puedan desarrollarse emociones y sensaciones sexuales.
El autoerotismo es una de las prácticas sexuales con menos riesgos, pues nos permite expresar libremente nuestra sexualidad sin ocasionar daños a terceros, desahogar nuestros impulsos sexuales y dar rienda suelta a las fantasías. Sin embargo, como en toda práctica es importante tener algunas precauciones, para el mayor disfrute:
• Si vamos a tocar nuestro cuerpo con nuestras manos o juguetes sexuales, primero debemos lavarlos para evitar infecciones; asimismo, evitar prestar a nuestras amistades los juguetes que utilicemos.
• Es importante ejercer libremente el autoerotismo cada vez que lo queramos, siempre y cuando no interfiera en nuestras demás actividades, como trabajar, estudiar, comer o dormir, es decir que no se vuelva una adicción.
• Evitar lesionarnos al jugar con nuestro cuerpo, lo principal es la salud.
Existen muchas maneras de expresar nuestro autoerotismo, siendo la masturbación una de las más frecuentes.
Al igual que el uso de juguetes sexuales, también el autoerotismo lo podemos disfrutar al escuchar una canción emotiva que nos provoque placer, una ducha caliente con un suave masaje, bailar o vestirnos sensualmente, el dulce sabor de nuestro chocolate favorito, una novela o película que nos eleve lentamente cada poro de la piel. Cada una de estas son formas placenteras de expresarnos, conocernos y experimentar nuestra sexualidad.
Dejemos los tabúes de lado y demos la bienvenida a nuestro placer y satisfacción personal.
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Christian Michelle León Turrubiates, directora de Clínica Psico Resuelve es maestra en Psicología Clínica y de la Salud, con 14 años de experiencia y estudios de Maestría en Sexología Clínica y Psicoterapia Sexual. Es diplomada en Educación para la Paz y Derechos Humanos, también cuenta con un diplomado en Sexología Forense y ejerce como perito.
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